¿Envejecimiento y protección térmica del mov? 

Parte 6  de 8

Cada sobretensión somete al MOV a esfuerzo eléctrico y térmico. Los eventos pequeños dentro de sus límites pueden no causar un daño apreciable, pero los pulsos repetidos o demasiado intensos pueden aumentar gradualmente su corriente de fuga.

Cuando la fuga aumenta, el MOV puede calentarse aún con el voltaje normal de la red. Si el calentamiento continúa, existe riesgo de fuga térmica, daño del componente y, en un diseño inadecuado, incendio.

Por esta razón, los protectores seguros no dependen únicamente del MOV. Pueden incluir:

  • Fusible eléctrico para interrumpir una sobrecorriente.

 

  • Fusible o desconector térmico instalado para detectar el calentamiento del MOV.

  • Varistor con protección térmica integrada.

 

  • Indicador de estado, cuando el diseño incorpora un circuito que realmente supervisa la protección.

  • Envolvente y placa diseñadas para soportar fallas previsibles.

Importante:

Una luz que solamente indica que el equipo está encendido no garantiza que el MOV todavía esté protegiendo.

Los fabricantes distinguen expresamente los indicadores de protección de otros indicadores, como encendido o conexión a tierra.

El fusible eléctrico y el fusible térmico cumplen funciones diferentes. El primero responde principalmente a corriente excesiva; el segundo responde a temperatura. En determinados diseños se utilizan ambos.

Si un protector presenta olor a quemado, deformación, decoloración, ruido anormal o una luz de protección apagada, debe retirarse del servicio siguiendo las indicaciones del fabricante.

 

Figura 6. La protección térmica ayuda a desconectar un MOV cuando se degrada o alcanza una temperatura peligrosa.