No todas las extensiones y regletas ofrecen el mismo nivel de seguridad ni están diseñadas para el mismo uso.
Las domésticas sirven para equipos de consumo bajo o moderado; las industriales están construidas para trabajos más exigentes; y las de exterior deben estar identificadas específicamente para resistir mejor la humedad, el polvo, el sol y otras condiciones ambientales.
Antes de comprar o utilizar una extensión o regleta, conviene revisar:
La conexión a tierra utiliza un tercer conductor de seguridad y ayuda a reducir el riesgo cuando ocurre una falla en un aparato. Sin embargo, solo funciona correctamente si el tomacorriente y la instalación de la vivienda también tienen una puesta a tierra en buen estado.
La protección GFCI, también conocida como protección por falla a tierra o interruptor diferencial en algunos países, cumple otra función importante:
detecta cuando parte de la corriente se está escapando por una ruta peligrosa y corta rápidamente la electricidad. Es especialmente recomendable en exteriores y en lugares húmedos como baños, cocinas, patios, jardines y garajes.
La puesta a tierra, el GFCI y el disyuntor no deben confundirse:
El disyuntor o breaker protege principalmente el cableado contra sobrecargas y cortocircuitos.
Estas protecciones se complementan, pero ninguna sustituye el uso correcto del producto.
También debe recordarse que una extensión para exterior no es necesariamente impermeable. Las conexiones deben mantenerse secas, elevadas y protegidas, y nunca deben dejarse sobre charcos, enterradas o expuestas innecesariamente a la lluvia.
Elegir una extensión o regleta adecuada, respetar sus límites y utilizar correctamente la puesta a tierra, el GFCI y el disyuntor ayuda a proteger a la familia, la instalación eléctrica y los equipos conectados.